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Lola Arias, autora de “No te quedarás atrás”: “En el confinamiento necesité que alguien me dijera “no estáis solos”

Lola Arias nunca pensó en escribir un libro, pero la vida le ha dado la oportunidad de plasmar sus vivencias en “No te quedarás atrás”, un relato que como ella asegura “comenzó a escribirse hace 8 años cuando nació mi hijo Martín”. Martín tiene 8 años y Síndrome de Down, es el mayor de tres hermanos y, como el resto de los niños de este país con necesidades especiales, el pasado año se vio inmerso en un confinamiento que podía poner en peligro su desarrollo cognitivo.

Una amenaza contra la que su madre Lola decidió luchar para conseguir lo que reza el título de su primer libro, que Martín no se quedará atrás. Con mucho esfuerzo y trabajo, lo consiguió. Y aunque hubo momentos duros, ahora prima la satisfacción de ver como Martín, al igual que sus dos hermanos, ha seguido aprendiendo y desarrollándose. En la Fundación Garrigou, hemos querido hablar con ella, y esto es lo que nos ha contado.

Pregunta: ¿Cómo surgió “No te quedarás atrás?

Respuesta: “Nunca había pensado en escribir un libro.  El año pasado estaba estudiando el Máster en Atención a Personas con síndrome de Down de la Universidad de Barcelona y la Fundación Catalana de Síndrome de Down. Había comenzado a hacer las prácticas en el área de Teatro en un Colegio de Educación Especial, y una semana después de comenzar nos confinaron.

Hablé con la directora del máster y me propuso hacer las prácticas en casa, trabajando con mi hijo. Cuando presenté los dos trabajos, el de las prácticas y el TFM, ella me comentó que ambos eran material de publicación y que ella personalmente echaba en falta la voz de las familias. Sus palabras sembraron en mí “el gusanillo” y cuando me reuní con ella meses después, me animó a que hiciera el relato “desde el yo” y así surgió este libro con el que he querido poner en valor el trabajo de las familias en un tiempo tan complicado como el confinamiento para conseguir que sus hijos no se queden atrás”.

P: ¿Qué es lo que más recuerdas del confinamiento?

R: “El trabajar para que mi hijo no perdiera el desarrollo cognitivo que había logrado. Cuando se decretó el Estado de Alarma, hubo mucha incertidumbre con los colegios, al principio se pensaba que podrían abrir en lo que quedaba de curso, pero después se vio que no. En ese momento, no tenía ningún apoyo, como familia deseaba que el colegio reaccionara lo antes posible y que me dijeran que no estábamos solos. Yo reclamaba continuamente atención del Centro y al cabo de un mes por fin reaccionaron. Reinventaron el trabajo con mi hijo Martín para que yo pudiera trabajar con él, utilizando también herramientas digitales. Intentaba darle pautas para cada uno de los trabajos, ofrecerle alternativas para que lograra el resultado que buscaba.

Al final, me llamaron del colegio para darme la enhorabuena por el compromiso con la enseñanza de Martín, porque no solo no había retrocedido, sino que había avanzado en algunos conceptos.

Mi hijo va a un colegio de integración, y está claro que siempre va a haber una brecha, pero no es lo mismo la brecha que hay hoy por hoy a la que hubiera habido este curso si desde marzo no se hubiera hecho nada. Ha sido un trabajo muy comprometido, no es lo mismo apoyar a tu hijo a hacer los deberes que el que tu casa se convierta de la noche a la mañana en un colegio. Pero, al final, mis hijos han aprendido con todo esto que la familia es un pilar que siempre está ahí.

P: ¿Crees que ha habido medidas por parte de las administraciones para ayudad a las familias a conciliar?

R: “Para nada, cada familia ha tenido que lidiar con sus circunstancias, no había nada alentador. Nosotros, afortunadamente, tenemos una formación y unos recursos, pero qué sucede con aquellos que no son tan afortunados. Lo que más lástima me da es que hemos perdido la oportunidad de aprender.  Seguimos enfrentándonos a los mismos problemas. Ni el Gobierno ni las empresas se han puesto las pilas, y siguen siendo las familias las que tenemos que trabajar duro, y si la situación se repite, el escenario será igual”.

P: ¿Cuál es para ti el lado bueno de esta situación que hemos vivido?

R: “Lo positivo es el haber escrito un libro, el haber sido capaz de reflejar todo lo que pasó y lo que sigue pasando porque el libro realmente nació hace ocho años cuando nació mi hijo Martín. Lo más importante es que, como dice el título, mi hijo no se ha quedado atrás, lo hemos conseguido”.

Rompiendo la Brecha digital en la Educación Especial

La situación de crisis sanitaria que vivimos desde hace ya un año ha hecho que cada vez sea más importante el manejo de las nuevas tecnologías en las relaciones con nuestro entorno. Una herramienta cada vez más presente en el sistema educativo a la que no es ajena la Educación Especial.

En la Fundación Garrigou saben mucho de ello, y, por eso, desde hace años, una de las actividades que promueven fuera del horario escolar son las clases de informática en las que el profesor trabaja con grupos reducidos y con una propuesta de actividades personalizada y acorde a los gustos y habilidades de los alumnos.

El objetivo de las clases que coordina Pablo Aparicio es adquirir habilidades y destrezas en el uso del ordenador de forma autónoma, tanto para su uso en entornos de trabajo como de ocio. “En el Centro María Corredentora en el que se imparten las clases, le damos mucha importancia a la TIC, no solo como recurso, sino también por el alto componente motivador dentro del proceso enseñanza-aprendizaje”, explica Pablo Aparicio. “Además- añade- tiene un impacto muy significativo en el desarrollo del alumno, no solo como herramienta de trabajo sino también de una manera lúdica, enfocándolo al ocio”.

Entre los contenidos que se imparten, se encuentra el entorno Windows, la navegación por internet, herramientas para trabajar de forma compartida como Dropbox, manejo del correo electrónico, programas de uso cotidiano como Word, Power Point o Paint, el uso de dispositivos móviles como el IPAD

Actualmente, existen dos grupos disponibles, uno de para niños y jóvenes con discapacidad intelectual con edades entre los 6 y los 20 años, que acude a clase los lunes de 16.30 a 17.30H, y otro para jóvenes de 20 años en adelante que tiene lugar los jueves de 16.45 a 17.45H.

“Como peces en el agua”, la diversidad de la natación adaptada

La Fundación Garrigou nació hace casi diez años con la intención de promover la participación plena en los diferentes ámbitos de la sociedad de niños y jóvenes con discapacidad intelectual. Uno de esos ámbitos es sin duda la actividad física, que no sólo nos ayuda a sentirnos mejor, sino que nos permite socializar, retarnos y descubrir que, con trabajo, podemos llegar cada día un poco más lejos.

De estos beneficios saben mucho Jose Manuel Gómez y Manuel Vidart. Ambos son profesores de Educación Física Adaptada desde hace años y, al acabar la actividad escolar, se meten en el agua con los niños y jóvenes que acuden a natación en la piscina del Centro de Educación Especial María Corredentora de la mano de la Fundación Garrigou.

Una actividad a la que acuden escolares de la zona, alumnos del propio centro y también miembros de otras entidades como la Fundación Deporte y Desafío, o la Fundación Síndrome de West con las que Garrigou colabora.

Trabajan de forma grupal (máximo de 6 personas), grupos reducidos (2-3 personas) y de forma individual con grandes dependientes. “Nuestros alumnos son agrupados por su nivel de competencia en el agua, nos da igual que tengan o no discapacidad”. Entre los participantes en esta actividad física hay niños y jóvenes con capacidades diferentes. Una variedad que no sólo sirve para normalizar la diversidad, sino que ofrece grandes beneficios para todos, porque unos y otros aprenden a socializar con el que es diferente.

Beneficios para el trabajo corporal

“El agua nos permite a través del juego hacer cambios de posición sin riesgo de caídas”, explica Manuel. José Manuel añade que son muchos los beneficios que tiene la actividad acuática, principalmente “nos ayuda a organizar nuestra información corporal y nos permite desarrollar las respuestas neurolaberínticas ausentes en gran parte de nuestro alumnado con discapacidad, con lo que el agua será un medio ideal para trabajar la reactividad de los brazos y hacer que estos sean lo más funcionales posible, con la implicación que ello tiene en el desarrollo de las habilidades adaptativas”.

Si la experiencia es beneficiosa para los jóvenes, no menos lo es para sus padres, que ven como sus hijos están atendidos por profesionales que saben cómo actuar en cada momento. Además, para muchos de ellos, esta actividad acuática es la primera en la que ven socializar a sus hijos con otros niños, con la alegría y emoción que ello supone.

Las clases de actividad acuática adaptada se desarrollan de octubre a junio a través de la Fundación Garrigou, y todos los que estén interesados pueden contactar con la misma para conocer más detalles.

Las fundaciones Price Waterhouse Cooper y Garrigou inauguran una nueva sala multisensorial en el CEE María Corredentora

Desde este viernes, gracias a la colaboración entre las fundaciones Price Waterhouse Cooper y Garrigou, el CEE María Corredentora cuenta con una nueva Sala multisensorial.

“Un sueño hecho realidad” al que se ha referido en la inauguración la vicepresidenta de la Fundación Garrigou, Cristina Gerechter, quien ha agradecido a Maite Guillén e Isabel Jiménez de la Fundación Price Waterhouse Cooper su apuesta por niños y jóvenes con discapacidad intelectual.

 La importancia de la Estimulación Multisensorial

La estimulación multisensorial es un instrumento muy positivo para los niños y jóvenes con discapacidad intelectual, ya que mejora su desarrollo personal y social, facilitando la comunicación con su entorno más cercano y la interacción con el mundo que les rodea.

Para ello, se crea en el aula un ambiente lleno de sensaciones agradables que estimulan sus sentidos a través de la iluminación, los aromas, la música o las diferentes texturas a las que el niño tiene acceso. Con todos estos elementos, se crea una atmósfera de calma, seguridad y protección que invita al niño a jugar y explorar.

Además, más allá de mejorar la interacción con el entorno, la estimulación sensorial está especialmente indicada en la intervención con niños con discapacidad intelectual, especialmente en los casos más graves, ya que les permite relajarse, desarrollar técnicas de autocontrol y fortalecer la confianza en sí mismos.

Nicomedes Sánchez, orientador del Centro de Educación Especial María Corredentora, ha señalado que los alumnos con casos más graves “cuentan con pocos recursos para gestionar sus emociones y frustraciones. Es muy difícil entrar en el interior de estas personas y solo podemos hacerlo a través de la estimulación multisensorial con la que les llenamos de sensaciones agradables”. Sánchez ha destacado que la sala es “completamente personalizable al perfil sensorial de cada alumno y totalmente interactiva, posibilitando además incorporar elementos propios del alumno como por ejemplo un peluche de apego que gracias a la tecnología que incorpora la sala puede formar parte de la estimulación que experimenta el niño”.

Nicomedes Sánchez ha explicado que la nueva sala incorpora una tecnología vanguardista que permite una inversión completa del alumno en el mundo de las estimulaciones sensoriales. El usuario puede controlar lo que sucede en la sala a través de una alfombra interactiva, una consola, un conmutador o un micrófono.

Para finalizar el acto, los asistentes han podido comprobar el funcionamiento de la sala multisensorial con varios alumnos del Centro que han jugado con elementos fluorescentes, nadado con tortugas, o disfrutado con cascadas de colores.

Los trabajadores de la Fundación AON donan sus cestas navideñas a la Fundación Garrigou

Los trabajadores de la Fundación AON, que tiene por objeto contribuir a la puesta en marcha de una sociedad mejor gracias a sus proyectos en las áreas de Catástrofes, Acción Social y Arte y Cultura, han mostrado su generosidad con la Fundación Garrigou, al decidir donar el dinero de las cestas de Navidad a esta entidad.

Un gesto solidario que desde la Fundación Garrigou queremos agradecer. Además, gracias a la Fundación AON, una familia asociada a nuestra entidad podrá disfrutar este sábado de una visita al Museo Reina Sofia de Madrid gracias al Pase Especial que ganaron en un sorteo realizado entre los miembros de la fundación ¡Enhorabuena!