Acompañar en lugar de ayudar, animar en lugar de hacer. La última sesión de la Formación a voluntarios de la Fundación Garrigou se centró en «Participar para crecer: cómo acompañar la autonomía y la inclusión en la vida diaria». A lo largo de algo más de una hora, Rosa Rodríguez, logopeda del Servicio de Atención Temprana y Post Temprana de la Fundación Garrigou fue estableciendo estrategias y prácticas con las que promover la participación activa de las personas con discapacidad intelectual en diferentes ámbitos. La presentación se centró especialmente en el tres campos: Terapia Ocupacional, Comunicación y Área Psicológica.
El punto de origen de esta formación fue la importancia que tiene para la autoestima de las personas con discapacidad intelectual el poder participar de forma activa en una situación. Es una manera de promover que se vean capaces ante distintas situaciones, evitando que el exceso de ayuda se transforme en un límite para su propio desarrollo. Una participación activa que pasa por la toma de decisiones, y por mantener un roll que favorezca su implicación.
La vida diaria como espacio terapéutico
Rosa Rodriguez insistió en la importancia de utilizar la vida diaria como terapia, porque más allá de las distintas sesiones a las que acuda el niño o adolescente, es importante reforzar esta actitud en su día a día.
Para ello es fundamentar tener en cuenta cuáles son las necesidades reales de la persona con discapacidad, cuál es el nivel de apoyo que requiere en cada momento y anticipar todo ello en la medida de lo posible para no exigirnos demasiado como cuidadores.
La prisa, enemiga de la participación
Rodríguez terminaba su exposición hablando de algunos de los enemigos principales a la hora de promover la participación de la persona/s con discapacidad en distintas actividades. La fundamental de todas ellas es el exceso de prisa. El ritmo de vida acelerado en el que nos vemos habitualmente inmersos hace que, en ocasiones, terminemos haciendo por el otro, en lugar de con el otro.
En ese sentido, apostaba por evitar ese ritmo frenético que nos lleva a hacer en lugar de acompañar, limitando así la autonomía de las personas con discapacidad y su capacidad para la toma de decisiones.
Junto a la prisa, otro enemigo de la participación sería la utilización de un lenguaje complejo y poco adaptado. Esto desemboca en una falta de comunicación y, como consecuencia, de participación.
Sesiones prácticas
Esta sesión ha sido la última formación teórica ofrecida a los voluntarios. Por delante, quedan las sesiones prácticas que se llevarán a cado del 1 al 4 de diciembre en la sede de la Fundación Garrigou en horario de 16,30 a 17,30h. Las personas interesadas pueden inscribirse escribiendo un correo a secretaria@fundaciongarrigou.org indicándonos el o los días que pueden participar.



